La vida en Bordeaux

Entradas etiquetadas como ‘aprovechar el tiempo’

Día 14


Place de la Bource y río Garonne

Me he levantado a las 10. He abierto la ventana y he visto el sol. Aquí es extraño verlo. Así que cuando lo ves, lo buscas, intentas que sus rayos te toquen.

A los diez minutos se ha escondido y ha dejado un frío terrible, seco, punzante. Y un vacío en la alegría con la que me había levantado.

He ido a comer con los dos eramus. Después me han llevado a ver La place de la Bource. En tan sólo un instante esos edificios de tejados lóbregos me han transladado a un gélido y majestuoso inverno del siglo XVIII.

Tengo que volver un día al anochecer. Dicen que con las luces y la luna los edificios te eclipsan.

El río Garonna está justo enfrente. Es caudaloso y amplio. Las aguas son de color pardo, llenas de légamo. Cerca de la orilla hemos vistos dos castores. Uno nadaba impasible al viento y al agua helada. El otro estaba quieto en la orilla, rodeado de gaviotas que comían pan que alguien les había dejado.

El viento helado nos ha hecho volver a “casa” temprano. Es lo que menos me gusta de Bordeaux: el frío te enclaustra y atrapa, te atraviesa y se te queda en el cuerpo como se quedan los gusanos en los cadáveres.

Sin embargo, quizá aquí estoy aprendiendo a querer al frío, pues forma parte de la esencia de la ciudad. Además te hace aprovechar el tiempo, te hace moverte y sobre todo, te hace apreciar los rayos del sol, buscándolos cuando puedes, para que te toquen.

Anuncios

Nube de etiquetas