La vida en Bordeaux

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Día 112


Edwood Café 

Hoy os voy a hablar de Edwood Café (tram B, parada Forum, está justo enfrente), un restaurante al estilo americano que sorprende por su decoración y estilo.
En el exterior de la entrada te recibe un Cadillac rosa original, al que curiosos se acercan parar mirar su interior. Cuando entras un mundo de colores se abre: neones, estatuas, pantallas…
Está ambientado en los años 60 al estilo oeste, y hay motivos del cine americano de esos años por todas partes.


En cuanto a la comida, son especialistas en hamburguesas, que son enormes y están riquísimas. También tienen diferentes tipos de fajitas, y otros platos típicos como pollo caramelizado a la barbacoa con patatas o costillas también a la barcocoa.
El precio por plato está entre 9 euros y 16. Los platos son grandes, te sacian.
Son famosos también por sus batidos, cócteles, postres varios y helados, que suelen costar unos 6 euros. Tienen muchísimos: con galleta, con chocolate, con chucherías…

Es un restaurante que recomiendo y del que he sido asidua. El personal es amable y el encargado habla castellano.

P.D Esta vez he sacado las fotos de Internet, concretamente de flicrk no son mías.

Un abrazo!

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Día 83


Anthropologie Visuelle

No os lo he dicho, pero empecé la asignatura que me faltaba. La verdad es que me gusta mucho. La clase, como las otras, dura dos horas:

  • Durante los primeros 55 minutos el profe da material teórico sobre la colonización francesa de África.
  • Después hacemos una pausa -en las demás asignaturas no- de 5 min..
  • Por último, vemos una peli, documental, o corto que se relaciona todo lo que se ha explicado.

Es decir, esta asignatura está enfocada des del punto de vista del antropólogo que quiere mostrar lo que piensa al gran público mediante el cine, en este caso sobre la colonización y su propaganda, y más tarde de la crítica de la misma.

Este jueves en la segunda parte el profesor nos llevó a un centro cultura que estaba cerca a visualizar la peli. Nos ofrecieron un té gratuito.

Curioso ¿verdad?

Recomiendo la asignatura. Además, mi nota saldrá de un trabajo de tres páginas sobre una de las proyecciones. ¿Qué más se puede pedir?

Días 78 y 79


Fiesta

Otra fiesta en un piso, con más españoles que franceses. Música, vino, risas. Y se acabó a las 2.

Poca cosa hay abierta en Bordeaux más tarde, pero de ahí fuimos a otros piso donde hubo refugio de la lluvia, refugio anti-irse a dormir tan pronto, donde charlamos y reímos un rato, para acabar la noche con una guitarra que iba pasando por personas que tenían un grupo musical -un inglés, un británico y un español-.

¡Cuánto músico!

Me gustan las noches de sábado en Bordeaux, o mejor dicho, las noches de fiesta.

Día 76


Jardin Public

La tarde en el Jardin Public fue bien, ya que el tiempo acompañaba. Entramos por el lado del río. Nada más entrar vimos un estanque con diversos cubículos, en los cuales había diferente flora.

Estanques del Jardin Public.

En el estanque principal había peces y algún pato. Al acabar el gran estanque había una especie de zona con diversas rocas, árboles y plantas.

Lo curioso de ellos es que, a modo recorrido, había pequeñas indicaciones que explicaban qué tipo de especie era aquello que estabas viendo, sobre todo árboles, y de dónde procedía. La procedencia era variada, de todos los continentes.

Al acabarse el camino te encontrabas con césped. Ahí nos detuvimos. Estuvimos un rato disfrutando de la tarde. Como os entró sed, nos fuimos. Sin darnos cuenta de que en la parte final del parque, se encontraba el jardí botánico, junto a un bar, cubierto en parte a modo invernadero. ¡Qué lástima!

Pero volveremos y lo veremos entero.

Las verdad es que recomiendo la visita  ya que es un sitio curioso de conocer, y eso que sólo he visto la mitad del lugar, y pese a las obras y edificios que afean y rodean el Jardin Public.

Os dejo una foto detalle de uno de los cubículos, donde había caracolas vivas. Jamás había visto algo así, y mucho menos en un parque.

Caracolas en uno de los cubículos estancados. En otros había renacuajos, peces...

 Saludos 😛

Día 75


Sol

Después del frío febrero que nos ha dejado récords históricos, hoy parece que en Bordeaux llegaremos a los 24/26 grados. Y de nuevo posible récord, ya que el 27 de marzo más caluroso fue en 1998, con 24.

¿Cómo lo sé? Casi cada día miro http://www.meteo-bordeaux.com/. Está muy bien esta web, os la recomiendo, no falla.

Así que hoy aprovecharé la calor: iré a visitar los jardines botánicos, que dicen que son bonitos. ¿Lo serán?

[P.D: Habían tres días vacíos de la semana pasada. Los he actualizado, os dejo el link para que no tengáis que buscar: https://lavidaenbordeaux.wordpress.com/2012/03/24/dias-68-69-y-70/ ]

Día 73 y 74


DEFLE

Domingo de relax y lunes de “cours”. Por cierto, la segunda semana de abril ya llegan los dos exámenes del DEFLE. Tendré que repasar los miles de futuros, de pasados, de irregulares… Pero creo que yendo a clase, es fácil de aprobar. O eso quiero pensar. A ver cómo van después los dos exámenes finales. Eso sí, estoy aliviada porque hay un pequeño porcentaje (le pregunté a las profes cuánto valía éste exactamente, pero no me supieron contestar) de la nota final de evaluación continuada. Hemos ido haciendo algún escrito, comprensiones orales… Y de momento no he bajado del notable. Así que de momento bien, bien, pero da un poco de miedo la palabra “final”.

Día 64


Saint-Emilion

La visita a Saint-Emilion ha estado muy bien.  A las 10 partimos hacia allá en autobús, y llegamos sobre las 10.45. Nos esperaba allí una guía que nos explicó varias cosas. Destacaré algunas:

Vista panorámica del pueblo medieval.

Saint Emilion es un pueblo turístico pero también es considerado patrimonio cultural por la UNESCO: únicamente viven 180 personas. Sin embargo, recibe un millón de visitas al año, tanto de peregrinos (forma parte del Camino de Santiago), como de turistas en busca de conocer sobre todo sobre su ermita monolítica, que data del siglo VIII, y sus viñedos.

Vista exterior de la ermnita monolítca. Su gran campanario, que pesa miles de kilos, descansa únicamente sobre dos de sus pilares que también han sufrido infiltración de agua.

Es interesante saber que Emilion vivió 17 años en una cueva, y rápidamente unos discípulos se instalaron con él.  Fue a ella en busca de la tranquilidad y huyendo de la fama, que había alcanzado gracias a “milagros” como curar la ceguera y dar de comer a los pobres.

Estos mismos discípulos construyeron tan sólo en 10 años ermita monolítica sobre piedra calcaría. Éste es un material muy fácil de cortar, pero también es muy permeable. Hace pocos años hubo una inundación, por lo que los pilares se llenaron de agua.

Decidieron asegurar los pilares con unos hierros antiestéticos pero necesarios, para evitar que la construcción se caiga. Y es que, la ermita monolítica está catalogada como unos de los 100 monumentos más peligrosos del mundo, por miedo a su derrumbe, aunque gracias a los pilares, de momento es segura.

Para la instalación de dichas sujeciones, cerraron al público durante 6 meses,  en los cuales aprovecharon también para estudiar las catacumbas y realizar excavaciones. Éstas, además de muchas otras cosas, desvelaron la razón por la que las columnas no se había “infectado” de agua todavía: había un sistema de drenaje de agua, de filtración, como un sistema de alcantarillas, que echaban fuera el agua y permitían mantener la construcción seca. Sin embargo, al desconocer la existencia de este sistema que se encontraba a un metro de profundidad del suelo, no se habían limpiado y se habían obstruido, provocando así la inundación y el filtrado desastroso de agua a los pilares.

Ahora, trabajan para sacar el agua del interior, pero aún no se sabe cómo.

Algunos de los barriles de vino.

Curioso¿verdad? Todo lo que sabían los antiguos y lo que desconocemos los contemporáneos. Si lo hubiéramos sabido…

¡Por cierto! Podéis visitar también las catacumbas, en la misma ermita, que está llena de grutas subterráneas, ya que impresionan bastante.

En fin, después visitamos el pueblo, lleno de restaurantes y comercios, donde por cierto podréis comprar macarons, bollería típica francesa y de Saint-Emilion.

Las viñas de Haut-Veyrac, que cuentan con un territorio unas 9 hectáreas, en las que trabajan cuatro personas.

Comimos, y seguidamente fuimos a los viñedos Châteu Haut-Veyrac, que se gestiona y trabaja de forma familiar.

Nos enseñaron las instalaciones y no dieron a degustar vino del año 2001 y 2003.Además allí mismo podías comprar las botellas a un precio asequible (había botellas por menos de 15 euros).

Hay varias plantaciones vinícolas, y los amantes del vino acuden a Saint-Emilion en busca de sabores auténticos.

Os recomiendo que si venís a Bordeaux, conozcáis esta ciudad Medieval llena de magia.

Y más si os gusta el vino, la arquitectura, lo medieval o simplemente queréis ver un sitio lleno de tranquilidad y con un encanto muy, pero que muy especial.

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